VIAJE A NICARAGUA (Febrero 2008)

Un año más, a finales de Enero, igual de cargados que otros años y con la misma ilusión por ver a nuestros Chigüines, partimos hacía Nicaragua. Habíamos recomendado a los padrinos no mandar paquetes, pues se nos hace realmente difícil movernos allí con tanta caja y maleta. Pero íbamos cargados de camisetas, microscopios, turrones, biberones, chupetes y un montón de cosas así que nos habían donado y nos sabía mal no entregar, pese a las dificultades que llevar todo ello nos supone.

El vuelo fue muy bien, aunque se nos hace muy largo, por las ansias de llegar y empezar nuestra labor. Pero por fin aterrizamos, nos instalamos en el hotelito de Managua de siempre y dimos inicio a nuestra aventura.

Empezamos el primer día visitando a los niños que viven en los alrededores de la capital.. en las Sierritas. Yubelka nos esperaba con el mismo brillo en los ojos y la sonrisa de siempre y nos transmitió tanta alegría esta visita que parecía nos sobraba energía para afrontarlo todo. Pero nada más lejos de la realidad...

Doña Leonor, o la tía Paquita, como cariñosamente la llamamos en el proyecto, nos contó el caso de Dayana Rachel, su nieta, una niñita preciosa que está apadrinada desde el origen de este proyecto. Simplemente nos dijo que estaba muy malita, pero no supo precisar... así que inmediatamente nos dirigimos a su casa a comprobar que le pasaba.

No podéis imaginar lo duro que fue verla.. con esa mirada ausente, como perdida, casi ni nos entendía.. la cara hinchada, en fin.. fue horrible. Su desconsolada madre, entre lloros, nos contaba el amargo trago por el que estaban pasando. La niña estuvo ingresada, en coma, muy muy grave. Le han detectado un tumor cerebral inoperable y solo con quimioterapia podrían reducírselo y darle otra oportunidad de vivir. Pero como ya sabéis, en Nicaragua no existe seguridad social, así que si te pones enfermo, o tienes dinero, o te mueres... así de injusto y de cruel.

Solo por hacerle una resonancia magnética para ver el alcance y situación del tumor le pedían la imposible cantidad de 500 $. ¿Podéis imaginar lo que es eso para ellos? Simplemente pensar que con los 120 euros anuales que pagáis de apadrinamiento, un niño asiste a la escuela, tiene materiales, uniforme, zapatos y todo lo que necesita para un año entero. ¿Y cuánto son 120 euros? Pues unos 150 dólares.. o sea, que solamente por la prueba le pedían el apadrinamiento de 4 años. Pero claro, después de eso hace falta la quimioterapia, medicinas, consultas periódicas. ¿Cómo podría una familia tan pobre pagar todo eso? En fin, el corazón se nos rompió en pedazos.. fue un duro golpe justo al inicio de nuestro viaje. Le dimos a la madre de Dayana 1.000 $ de los beneficios de la lotería de navidad, para que pudiera hacerle la resonancia e iniciar las primeras sesiones de quimioterapia.. eso, y la promesa de que íbamos a pelear en España todo lo que hiciera falta para conseguir el dinero necesario para darle una oportunidad de vivir a esta criaturita. Por eso os animo a que visitéis este link, el caso de Dayana Rachel Andino Briones, donde podréis leer todo sobre su caso, los avances, las noticias que de ella vamos recibiendo desde Nicaragua, y, lo más importante, la cantidad que llevamos acumulada para ayudarla entre todos los que hemos querido aportar nuestro grano de arena para dar un poco de esperanza a esta familia.

Después de esta visita, la euforia inicial se nos había convertido en rabia e impotencia, pero no estábamos allí para lamentos, teníamos que seguir con nuestro viaje y llevar a cabo todas las actividades que habíamos ido a hacer allí. Así que seguimos con nuestras visitas...

Fanor, Kevin y Jose Alejandro, Jaqueline, Briguitte, Jennifer.. fueron nuestras siguientes visitas. Para todos ellos suponíamos una sorpresa, pues no sabían a ciencia cierta cuando íbamos, y claro, les encanta que aparezcamos y tener noticias de sus padrinos. Y así terminó un duro día.. con una cena nica estupendísima con la que nos obsequiaron nuestra amiga Maribel y su familia.

Al día siguiente partíamos hacía Poneloya, pero durante la mañana todavía tuvimos que hacer la visita a los niños que nos quedaban por visitar de Managua. Le habíamos pedido a Don Orlando que los reuniera en su casa y allí hicimos el seguimiento pertinente, asegurándonos que estaban escolarizados, que habían terminado bien el curso anterior y que disponían de todo lo necesario para empezar el nuevo curso.

Orlandito, Darling Sofía, Belsing, Cristian Yulissa, Mª Teresa, Jhostin, Brisa, Ana Sofía, Alvarito.. allí estaban todos, tan alegres y contentos por vernos como siempre.. y lamentando que no pudiéramos pasar más tiempo con ellos. Rápidamente y mientras tomábamos fotos a unos y otros escribieron las cartitas para sus padrinos, agradeciéndoles lo que hacen por ellos y pidiendo siempre aquellas cositas que les hacen más ilusión.

Y bueno, una vez finalizada esta visita, si que nos dirigimos ya hacía Poneloya. Teníamos que llevar tantas cosas hacía allí que tuvimos que alquilar un camión con conductor que nos acompañara. Maribel había estado tiempo atrás en Poneloya, tomando medidas a cada uno de los niños que forman parte del proyecto. Y ahora nos llevábamos los uniformes y zapatos para cada uno de ellos. Entre las cajas de los uniformes, las de los zapatos, las cajas con mochilas y material escolar, alguna máquina de coser que habían pedido unos padrinos para su ahijada, y una paradita que teníamos que hacer en León para comprar bicicletas y una cama, íbamos hasta arriba. Menos mal que el camión era bastante grande.

Después de la parada para comprar lo que faltaba y el largo viaje, llegamos ya a Poneloya cuando había anochecido, así que nos instalamos en la pensión y tras descargar el camión y darnos una ducha, cenamos y nos acostamos a reponer fuerzas, pues el día siguiente también sería duro.

Empezamos temprano la mañana siguiente, con una reunión con las profesoras de la escuela San Benito, donde acuden el 95% de los niños del proyecto de esta localidad y revisando el estado del centro.

Una novedad que aprovechamos este resumen para comunicaros es que hemos puesto una nueva norma en el proyecto: Será imprescindible que los niños superen su grado escolar si quieren seguir disfrutando de su apadrinamiento y no vamos a permitir que repitan grado más que una vez. El motivo es que nos hemos dado cuenta de que muchas madres matriculaban a sus hijos para recibir la ayuda, pero luego estos niños tenían un elevado nivel de absentismo escolar, y muchos no pasaban en el grado. Así que hemos intensificado el control de las notas, asistencia y actitud en la escuela. Además, hay muchos niños que desearían contar con nuestra ayuda, y por desgracia no podemos abarcar más. Por ello exigiremos que cumplan con el compromiso escolar o les retiraremos la ayuda para dársela a otros niños que si quieran aprovecharla.

Una vez revisadas las listas y con toda la información que necesitábamos, tuvimos otra reunión, esta vez con la directora del centro, que nos contó las penalidades por las que pasan para poder atender adecuadamente a los niños matriculados. Por ejemplo, que no cuentan con pizarras para la enseñanza, así que nos comprometimos a comprarles las que necesitaban y acordamos con ella que nos mantendría al día de los avances y necesidades de la escuelita, de manera que desde el marco del proyecto invertiríamos lo que pudiera sobrar de los apadrinamientos una vez cubiertas las necesidades básicas de los niños, para la mejora general de la escuelita.

Y tras esto nos dirigimos de nuevo a la pensión, donde empezamos con el reparto de todo lo que habíamos traído y el seguimiento personalizado a cada niño.

Fue un día también pesado, pues tuvimos que escuchar historias que nos ponían los pelos de punta.. dos hermanos que no hablan y su madre sigue sin saber si son mudos, sordos, o ambas cosas, pues todavía no les había hecho los controles necesarios pese a que ya le habíamos dado dinero para ello en anteriores viajes, dos hermanos que se habían quedado sin padres y estaban siendo criados por su tía, que ya tenía 6 hijos.. tantas y tantas historias, y tantos y tantos niños esperando nuestra ayuda y que con tanto pesar tuvimos que decir a sus madres que no nos era posible...

Pero sin duda, el caso que más no tocó la fibra, es otro para el que también solicitamos vuestro ayuda, pues como en el caso de Dayana se trata de una niñita, esta de solo 6 años y con cáncer en las trompas y un tumor en la columna. Su situación no parecía tan desesperada a priori, pues la niña es tan bonita y sonreía tanto que parecía impensable que pueda encontrarse en semejante estado.

Pero cuando empiezas a escuchar como tiene fuertes dolores de vientre y abundante sangrado como la menstruación de una mujer adulta, sumando a ello los fuertes dolores que el tumor en la columna le provocan, se te ponen los pelos de punta. Está pálida, ha perdido el apetito y tiene una ligera inflamación en la carita. Su familia es también tan pobre que no pueden darle tratamiento. ¿Vamos a permitir que sufra tanto semejante criaturita? No creo que debamos, ni podamos tras leer el caso de Ivania Esther Balladares Munguía. Lo mejor que podíamos hacer es, al igual que con Dayana, recaudar fondos entre todos para proporcionarle la atención médica que necesita. En el enlace podréis tener leer todo sobre el caso de la niña, podréis ver los informes médicos, etc. Le haremos seguimiento y os iremos informando puntualmente, para que todos los que deseéis colaborar sepáis en que se invierten vuestros donativos.

Al día siguiente, antes incluso de que amaneciera, ya habíamos dejado Poneloya para ir en dirección a Chinandega. Allí está el Centro de los Niños Ángeles, ese precioso lugar que ya conocisteis en la película que os dimos correspondiente al 2007. Unos 35 niños con diferentes discapacidades viven en este centro que tanto nos impresionó por lo bien cuidados y atendidos que están, pese que no cuentan con ninguna financiación pública y donde los niños, abandonados por sus familias en su mayoría, dependen cada día de donativos y la buena voluntad de la gente.

Doña Eve, la directora del centro, estaba enferma en su casa, pero eso no suponía que empeorara el cuidado del centro, la atención a los niños y limpieza seguían siendo impecables. Les compramos una piñata a los niños y los más espabilados disfrutaron de lo lindo.

Después nos dirigimos a casa de doña Eve, y le hicimos entrega de 4.500 $, recaudados con la lotería de navidad. Se puso tan feliz que no podía dejar de dar gracias a Dios por habernos enviado. Con ello, pensaba cambiar el suelo del centro, poniendo parqué, pues los niños suelen dejarse acostados o sentados en el suelo, y estaba ya un poco indecente y viejo.

Después de nuestra visita a este centro, y tan seguir tan impresionados por la gestión y condiciones del mismo, tomamos la segunda gran decisión en este viaje: buscaríamos padrinos para todos estos niños. Aunque ello cambiaría el enfoque del proyecto, para pasar de una vertiente educacional a otra de mejora en la calidad de vida, pensamos que vale la pena, que estos niños no podrán aprender, pero si vivirán mucho mejor y teniendo asegurada su alimentación, medicación, etc. con la ayuda de sus padrinos. Así que ya sabéis, otra vez os pedimos ayuda, hablar del proyecto, contadlo a todos vuestros conocidos y amigos, necesitamos encontrar unos 35 padrinos dispuestos a ayudar a estos niños ángeles para que consigan vivir lo mejor atendidos posible los años que les queden. Muy pronto tendréis disponibles las fotos y nombres de todos ellos en el enlace niños pendientes de ser apadrinados.

Seguimos con nuestro viaje, nos dirigimos hacía la planta de Santa Bárbara, donde nos alojaríamos durante unos días y desde donde haríamos nuestras visitas a las comunidades de Las Varas, Los Martínez y San José.

Llegamos a la hora de la comida a la planta y, como no, nos tenían preparado un banquete. Aprovecharé también estas líneas para agradecer enormemente al ingeniero Nelson, responsable de la planta, su amabilidad y hospitalidad, pues nos abre las puertas de su casa y nos ofrece todos los recursos necesarios para hacernos sentir casi como en la nuestra.

Nada más terminar de comer y sin tiempo para descansar ya escuchábamos jaleo cerca de la escuelita de la planta. Doña Maribel nos dijo que los niños de los Martínez nos estaban esperando allí.. y cuando fuimos, menuda sorpresa!!!! Habían adornado la escuelita con los colores azul y blanco, de la bandera de Nicaragua, y rojo y amarillo, de la de España. Estaba muy bonita, llena de globos, cintas de colores y unas pancartas enormes en las que se podía leer "Bienvenidos amigos cooperantes" y "Gracias padrinos".

Entramos en la escuelita y los niños nos esperaban con sus uniformes, de pie, y nos recibieron con un fuerte aplauso. Madre mía!!! Que emocionante, se me pusieron los pelos de punta. Y entonces una de las madres hizo de madrina de ceremonias, dando paso a un emocionante acto donde los niños bailaron para nosotros, bailes típicos nicaragüenses y también bailes modernos. Estrenaban entonces los trajes regionales que les habíamos regalado y estaban todos muy contentos, por que ahora tenían oportunidad de conocer sus raíces y dárnoslas a conocer a nosotros.

Y tras el emotivo acto, pasamos el resto de la tarde charlando con los niños, jugando, tomándoles fotos y un poco viendo como les había ido desde nuestro último viaje.

Al día siguiente fue el que tocaba ir a la escuelita de las Varas. Teníamos que repartir a cada niños los uniformes, zapatos, camisas, calcetines, mochila y materiales. Eran demasiadas cajas para llevar hasta la comunidad, sabiendo como es el camino de duro y difícil. Así que pensamos que lo mejor sería ir hasta allí, ver la escuela, hacer el seguimiento de los niños con el profesor, hacer entrega de uno de los microscopios que nos habían donado y regresar con todos los niños a la planta, donde se lo entregaríamos todo. Además, también hicimos entrega de uno equipo completo de béisbol: equipajes, bates, pelotas, protecciones, cascos... Los niños de esta comunidad, al vivir tan aislados, son como más poco perceptivos y comunicativos, más tímidos e independientes. Y opinamos que el hecho de que quisieran practicar un deporte de equipo les iba a venir muy bien para relacionarse y hacer grupo, por eso no dudamos en cumplir su deseo comprándoles lo que querían.

Fue todavía más agotador de lo que suele ser habitualmente, por que en una sola mañana fuimos, hicimos el seguimiento y volvimos. Y empezamos con el reparto. Después invitamos a comer a todos los niños y sus madres, sandwiches, fantas y turrón de postre.

Y a la mañana siguiente fue el día en que íbamos a visitar el asentamiento de San José, el inicio de nuestro proyecto y donde tal vez más se ven los avances que han experimentado los niños. De camino paramos en Sébaco, donde también tenemos algunos niños apadrinados, para hacerles el seguimiento. Nos alegró ver que Esteisy, Axel y todos estaban bien y habían pasado el grado. También aprovechamos para hacer algunas compras, pues son muchos los padrinos que ya han entendido que no podemos ir tan cargados y que nos dan el dinero para comprar a sus ahijados comida, ropa o regalos.

Y cuando llegamos a San José los niños ya nos estaban esperando ansiosos, pues sabían que llegábamos. La dinámica fue la que ya habíamos seguido en las anteriores comunidades, esto es, revisión del estado de la escuela, de las matrículas y notas del curso anterior y entrega de materiales a los niños. También les entregamos los aguinaldos de comida, ropa y juguetes que los padrinos nos habían pedido que les compráramos.

Es bonito ver como estos niños, pese a tantas dificultades, siguen mejorando y aprendiendo cada día y son tan agradecidos por lo que les damos que de verdad una se siente llena de satisfacción y con ganas de seguir peleando por ellos. Te dan tanto cariño, que te sientes pagada con creces y no puedes más que disfrutar del amor que te dan.

De regreso a la planta hicimos también parada en Chagüitillo. Aquí, por desgracia, descubrimos que algunos de los niños que tenemos en el proyecto habían decidido no estudiar ni aprovechar la ayuda que sus padrinos les estaban dando. Por eso tuvimos que tomar la decisión de sacarlos del proyecto y dar la oportunidad a otros niños que si quisieran aprovecharla.

Y llegamos de noche a la planta.. que deprisa pasan los días cuando no tienes tiempo para parar ni un segundo, pero al mismo tiempo estás viviendo tanto y tanto en tan poco tiempo.

Cuando amaneció era el último día que pasaríamos en la planta. Este ya tocaba hacer el seguimiento y reparto de los niños de los Martínez, pues el día de nuestra llegada, con el acto de bienvenida que nos dedicaron, no habíamos tenido tiempo. Sacamos todo de las cajas, hicimos montoncitos con todo lo que pertenecía a cada niño y empezamos las labores. Todavía había algunos niños que se habían quedado sin medir, por ello no tenían listo su uniforme, pero aprovechamos para tomarles las medidas y doña Maribel regresaría pronto a llevarles lo faltante. También repartimos las compras que habíamos hecho, pues como os he dicho, son muchos los padrinos que se han acogido a esta fórmula. Deberíais haber visto la carita de Idania cuando le hicimos entrega de su cama.

Cuando terminamos con todo el trabajo, y después de comer y descansar un ratillo, organizamos juegos en la cancha de baloncesto, los niños lo pasaron en grande.. y después les obsequiamos con una merendola.

Al día siguiente, bien tempranito, nos levantamos y abandonamos la planta para salir en dirección al Tuma La Dalia, a la comunidad de Carme de Maquila, la última en incorporarse a este proyecto. Aquí, el curso escolar todavía no ha empezado, no teníamos que hacer ningún seguimiento a los niños, pues la oportunidad de estudiar en condiciones la tendrán a partir de este año. Lo que nos interesaba aquí era controlar el estado de la escuelita, la tercera que el proyecto Chigüines está construyendo. Además, teníamos que llevarles algunos materiales necesarios para seguir con la construcción que habíamos parado a comprar en la Dalia.

Nos alegró ver como la escuelita tenía ya todos los cimientos y empezaba a levantarse. Nos hubiera gustado más si hubiera estado más avanzada y los niños tuvieran la oportunidad de empezar en ella el nuevo curso. Pero no podéis ni imaginar donde está ubicada y la dificultad que entraña llegar hasta allí. No he pasado tanto miedo en el coche en mi vida!!! Que carreteritas!!! Que caminos embarrados!!! Eso si.. una vez llegabas al sitio, valía la pena.. que vistas, que naturaleza, que aire tan puro, de verdad, el sitio es precioso. Y los niños.. tan faltos de ver gente a menudo, de relacionarse.. que alegres se pusieron con cuatro juegos que les organizamos.. incluso se atrevieron a cantarnos el himno de Nicaragua.

Y bueno, una vez finalizado el trabajo en la comunidad de Carmen de Maquila, y tras pasar la noche en un hotelito encantador en mitad de este pulmón natural que es el Tuma, regresamos ya hacía la capital, donde terminaría nuestro viaje.

Muchas gracias a todos, padrinos, colaboradores, amigos.. de verdad de la buena, en serio, sentiros orgullosos de vosotros mismos, y felices, sabedores de que todo vuestro esfuerzo está suponiendo un gran avance en la vida de nuestros chigüines. A lo mejor ellos no saben reflejarlo en las cartas que os mandan, pero yo os puedo asegurar que estando allí y viéndolo con mis propios ojos, compartiendo mi tiempo con ellos, viviendo con ellos unos días, me transmiten tanta gratitud, tanto cariño y tanta felicidad, que no puedo más que sentirme llena y con ganas de seguir luchando para continuar dándoles esta oportunidad. GRACIAS A TODOS Y ENHORABUENA!!! El proyecto está más vivo que nunca y cada éxito que tenemos es de todos y cada uno de vosotros.

Y no sería justo terminar este resumen sin hacer una mención especial a nuestras compañeras de aventuras, Doña Maribel y Doña Emma, pues no solo se han convertido en nuestra familia nica, que nos abren las puertas de sus casas y nos hacen sentir como en la nuestra propia, sino que abandonan durante unos días a sus familias para estar a nuestro lado en cada momento y trabajan tanto durante todo el año llevando todo el control necesario, haciendo todas las compras, viajes de una comunidad a otra y tanto tanto esfuerzo, que sin ellas este proyecto no podría ser una realidad.

No se si habré sabido trasmitiros en esta página todo lo que sentí, pues es muy difícil reflejar tanto sentimiento en unos pocos párrafos, aunque espero que al menos, podáis haceros una pequeña idea. De todas formas, sabéis como contactar con nosotros, así que cualquier pregunta, curiosidad o duda con la que os hayáis quedado, ya sabéis, mandáis un email y prometemos contestar tan pronto como nos sea posible.